Carta al Rector

[La recogida de firmas finalizó el 31 de marzo de 2019]

Sr. Ricardo Mairal Usón 

Rector de la Universidad Nacional  de Educación a Distancia 

ASUNTO: IMPULSAR LA IMPLICACIÓN DE LA UNED EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO 

Estimado Sr. Rector Magnífico, 

Como miembros de la comunidad universitaria de la UNED, queremos transmitirle nuestra profunda preocupación por la amenaza que supone para nuestra sociedad la falta de acción generalizada ante los efectos en el medio ambiente de la actividad humana y, en particular, del cambio climático antropogénico. El motivo de esta carta es pedirle la implicación de la UNED, liderada por el nuevo equipo rectoral, en una gestión y planificación universitaria que contribuya a afrontar los retos científicos, docentes, sociales y económicos que plantea.  

El actual uso de los recursos está induciendo un cambio global en todos los ámbitos de nuestro planeta y nuestra sociedad. Los informes científicos ponen de manifiesto que seguir por esta senda nos conduce a una situación con riesgos muy graves para la población. En el ámbito climático, el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPPC) señala que para acotar el calentamiento de la tierra (a menos de 1.5ºC en los próximos 100 años) se requieren cambios de una escala sin precedentes que afectarán a todos los sectores productivos, a las tecnologías, a la planificación y a los hábitos de la población. También advierte de que el cambio climático afectará negativamente a la salud pública, a los ecosistemas, a los medios de subsistencia, a la seguridad alimentaria, a la disponibilidad de agua, a la seguridad y al crecimiento económico1

La universidad tiene un papel y una responsabilidad central a la hora de impulsar el diagnóstico de estos riesgos, de analizar en qué medida y a través de qué procesos y actores nuestro modelo económico y social contribuye a ellos, y de innovar en la transición energética y ecológica que los reduzcan. En concreto, los Estatutos de la UNED reconocen su responsabilidad en el desarrollo científico, cultural y técnico de la sociedad (Art. 6.1). Coincidimos con nuestro Rector en que, por trayectoria, experiencia reconocida, prestigio y amplia implantación y reconocimiento social, “la UNED se sitúa en una posición privilegiada para atender retos de la Agenda 2030 y la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para modernización de universidades”2.  

A pesar de los pasos dados en la UNED hasta ahora, desde el compromiso de varios sus miembros y sectores (Cátedras UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible y Telefónica-UNED de Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad; liderazgo del grupo de Sostenibilización Curricular CRUE; OTOM, Oficina técnica de obras y mantenimiento; Grupo de Biblioteca Sostenible; proyectos de investigación, publicaciones, tesis doctorales, organización y coordinación de asignaturas y cursos sobre sostenibilidad o cambio climático), creemos que aún no hemos asumido el papel que nos corresponde. Por ello, 

SOLICITAMOS 

Que, ante este reto para nuestro futuro, el rectorado de la UNED adquiera un compromiso firme, activo, integrado en acciones estables a medio y largo plazo, dinamizador a nivel interno y a la altura de su proyección y responsabilidad social. 

Somos conscientes de la escala global del problema y de la dificultad que conlleva mejorar las dinámicas en nuestras esferas de influencia. Por ello, consideramos que es prioritario realizar una evaluación de la situación de nuestra universidad en el marco de la sostenibilidad. Pedimos completar, como ya lo ha hecho el 40% de las universidades españolas, el Cuestionario de Sostenibilidad de 300 indicadores elaborado por el grupo de trabajo de la CRUE. Este cuestionario permite un estudio sistemático de las iniciativas relativas a la sostenibilidad, mediante la definición de una serie de áreas, ámbitos e indicadores y sirve como auto-diagnóstico para que cada universidad planifique y mejore su intervención ambiental y ejerza su responsabilidad social. 

Consideramos que es imprescindible dotar cuanto antes a la UNED de medios humanos y económicos dedicados expresamente a la sostenibilidad en el ámbito universitario que puedan llevar a cabo de forma eficaz y profesional este objetivo preliminar, y los que se deriven posteriormente. El 90% de las universidades españolas que han realizado la auto-evaluación citada, cuentan con un “una unidad/persona responsable de fomentar la participación de la comunidad universitaria en proyectos de carácter ambiental y /o social”; aproximadamente el 50% tiene con una oficina con dedicación exclusiva (sea ambiental, verde, ecocampus, de medio ambiente, de sostenibilidad o de gestión ambiental; Indicador 1.1.2), que cuenta con técnicos vinculados laboralmente a la universidad, también con dedicación exclusiva (Indicador 1.1.3). Actualmente, a pesar de la inclusión formal de la sostenibilidad en las actuaciones de recursos humanos, responsabilidad social corporativa o prevención de riesgos laborales, no nos consta que exista ninguna figura equiparable en la UNED. 

Creemos que el compromiso del rectorado se vería reforzado con la incorporación de un responsable político de los temas de sostenibilidad en el gobierno de la universidad (Indicador 1.1.1). Rechazamos que estas peticiones se resuelvan con compromisos públicos vaciados de contenido factual (fomentando la denominada “liturgia de la sostenibilidad”4), por lo que dichas actuaciones deberían ser concretas, públicas y estar dotadas de presupuesto propio para realizar actividades o inversiones en esta materia (Indicador 1.1.4), así como recibir un apoyo decidido del rector y su equipo.  

Una vez realizado el diagnóstico detallado de la situación de la UNED, deberían adoptarse el resto de los pasos indicados en el cuestionario de la CRUE. Destacamos el plan de actuación (Indicador 1.1.6; aproximadamente dos tercios de las universidades auto-evaluadas lo tienen) con visión, objetivos, responsables, recursos y cronograma que contemplen actuaciones a largo plazo orientadas a la sostenibilidad, en su sentido ambiental. Idealmente, el plan debería diseñarse en colaboración con los distintos estamentos universitarios (Indicador 1.1.7) y contar con la aprobación del Consejo de Gobierno y el Claustro. 

Los que suscribimos este texto pedimos ser informados de los pasos que se deriven de esta petición y mostramos nuestra voluntad de colaborar, en la medida de nuestras posibilidades, en convertir a la UNED en un agente activo de transformación, que aborde este reto social, científico y económico y que, a través de su amplia implantación social, potencie los necesarios cambios. Confiamos en que el equipo rectoral estará en sintonía con las preocupaciones y peticiones expresadas en este texto, aprovechando este nuevo mandato para ser parte de la respuesta posible y necesaria a estos retos. 

Atentamente, 

15 de febrero de 2019